¿Sabías que?, todos los días, cada vez que salimos de nuestras casas, trabajes por tu cuenta, o en una empresa, o seas estudiante, o ama de casa, o estás jubilado. Todos los días a donde vayas y hagas lo que hagas, ¿te estás vendiendo a ti mismo?. ¿Lo sabías?, estoy segura que si. Y es por eso la importancia de como cuidamos nuestra imagen. ¿Qué mejor vendedor para venderme que yo misma?, te has formulado esa pregunta alguna vez. Pues ya es hora que comiences hacerlo si tu respuesta fue negativa. Pues como lo estas leyendo, TU eres tu mejor vendedor de ti mismo.

Cada vez que hablas con alguien (quien sea) estás dejando una impresión de tu persona, y te pregunto ¿Quién conoce mejor que tu, cuales son tus fortalezas y debilidades?, te invito a destacar tus fortalezas y minimizar (si se puede eliminar) tus debilidades. Cuando hablo de que hay que saber “venderse”, estoy segura que te pueda parecer extraño y no te gusta este término, pero nos guste o no, cada uno de nosotros somos vendedores de nosotros mismos todo el tiempo.
Todo aquello que hemos decidido en nuestra vida, como lo es, desde comprar un coche, estudiar en cierta universidad o cierta carrera, etc. alguien nos persuadió para hacerlo y es así, como nosotros convencemos a alguien más de nuestras ideas o bien, de que tenemos algo bueno que ofrecer como personas o profesionales. Si no sabemos vendernos bien, pocas veces lograremos aquello que queremos. Un vendedor, antes de vender su producto o su servicio, se vende a sí mismo, creando empatía con su cliente y luego convenciéndolo de lo que le está ofreciendo.
Por ejemplo, si estamos en una entrevista de trabajo o cita de negocios, nos estamos vendiendo, así como cuando pedimos un permiso o autorización a nuestros jefes o bien, a nuestros padres, según corresponda. En resumen, a todos nos gusta convencer y, convencer, no es otra cosa que vendernos. ¿Qué opinas de esto?.
No solo los famosos (llámense políticos, cantantes, presentadores de televisión…) deben preocuparse por su imagen, también los demás mortales si quieren que se les abran puertas.
A la hora de encontrar pareja, pero también de encontrar trabajo, de encontrar amigos, de encontrar oportunidades sociales de cualquier tipo, es fundamental algo que se suele llamar “saber venderse a uno mismo”. Eso en términos más actuales lo podemos llamar hacer un marketing personal o dar salida al producto que somos nosotros mismos.

Cinco consejos para aprender a venderse y hacer marketing de nosotros
1. La presentación del producto es fundamental. Tenemos que ponernos guapos, con nuestro mejor humor, con una buena colonia, con una buena higiene… y así luciremos más que sin todo eso… Luego se trata de elegir un buen “escaparate”, salir a sitios en donde podamos conocer a posibles compradoras nuestras (o compradores). Aconsejo las reuniones de amigos, los cursos, las conferencias, o simplemente hablar con nuestras vecinas, o ir al bar y hablar con las chicas… así ya empezamos a abrirnos ante una posible clientela…
2. Es importante tomar la iniciativa si eres un chico. Si somos chicas, podemos ser un poco más pasivas pero sin pasarse de pasividad, en el arte de la seducción nosotras también somos activas, aunque menos que los chicos, que son los que llevan en mayor grado la iniciativa. Por eso tenemos que iniciar las relaciones públicas, y eso consiste en conocer gente, ganarnos su confianza, irnos metiendo cada vez más en su vida, hacer amigos, hablar con personas allí donde estén, hacer más amigos, ir ampliando nuestro potencial rango de compradoras, irlas haciendo ver de forma indirecta las bondades de nosotros como producto.
3. La estrategia de marketing también es muy importante. Tenemos que trazar planes y luego cumplirlos, analizar mercados, estudiar estrategias de ventas. Por ejemplo, sería mala estrategia de ventas irnos a misa todos los días y presentarnos ante un montón de personas como experto en algún área que no sea tu fortaleza y que ellos crean que eres el mejor y es todo lo contrario, no tienes ni idea del tema… ¿Qué puedes lograr? atraer y captar la atención de un público equivocado, y en conclusión ese no es nuestro público. Tenemos que trazar estrategias de venta, hacer estudios de mercado… Por ejemplo, ¿dónde pudo yo encontrar a posibles clientes? Supongamos que a mi me gusta el arte… por tanto, unas tertulias literarias que se celebren en mi ciudad pueden ser un lugar muy bueno en donde yo pueda encontrar posibles compradoras de mí como producto.
4. Una vez que ya tenemos más o menos el producto puesto ante los ojos de posibles compradores, ahora se trata de ir estrechando el círculo ante un posible comprador concreto: se trata de intentar acercarnos a el, intentar vendernos pero sin que se note, intentar hacer que ese posible comprador se sienta muy a gusto a nuestro lado, para que inconscientemente su cerebro empiece a pensar que nosotros mismos somos un producto muy interesante que él podría comprar debido a que compensa la inversión que el haría en nosotros.
5. Y al final solo se trata de cerrar la venta, de “lanzarse”, una vez que él ve que nosotros somos buen producto, pues se trata de hacerlo directamente, o bien con palabras; o con gestos, miradas, acercamientos, abrazos… la oferta de que nos compre y de que se quede con nosotros. Luego se trata de que el cliente quede contento con su adquisición y no pida que le devuelvan el dinero a cambio de devolver el el producto.
Por lo tanto, vamos a concluir:
- Eres un producto: hay que venderse.
- Saber que producto eres. Conócete y busca donde y a quien venderte. “Saber qué es lo que puedes ofrecer y a quién”
- Destaca tus logros. El objetivo es diferenciarte del resto y dejar ver que no eres como todos. Eres único y el mejor.
- Vende confianza. La confianza es esencial para captar el interés del cliente.

Espero que te haya sido útil y que de hoy en adelante destaques ante cualquier grupo de personas, clientes, reuniones de amigos.
Seguimos en línea… Saludos :)