En la comunicación presencial, las palabras no son las únicas que intervienen a la hora de enviar y recibir información. La comunicación no verbal, como sabes, está ahí para apoyar (y otras veces para contradecir) el mensaje oral y la forman múltiples elementos, tales como: la expresión facial, el contacto visual, la postura corporal, etc. Naturalmente, así como sucede con el lenguaje oral, los gestos están condicionados por la cultura en la que nos desenvolvemos y hay una serie de elementos que tendrán un significado distinto según el entorno.

Una buena comunicación es la base de cualquier relación exitosa, ya sea personal o profesional. Es importante reconocer, sin embargo, que la comunicación depende no sólo de lo que se dice, sino también de la expresión facial, los gestos, el contacto visual, la postura y el tono de voz, lo que se conoce como lenguaje corporal o no verbal.
La capacidad de comprender y utilizar la comunicación no verbal o lenguaje corporal es una poderosa herramienta para conectar con los demás, expresar lo que realmente se quiere decir y construir mejores relaciones.
¿Qué es la comunicación no verbal y el lenguaje corporal?
Cuando interactuamos con los demás, continuamente damos y recibimos señales sin palabras. Todos nuestros comportamientos y gestos no verbales, como la forma en que nos sentamos, la rapidez o la fuerza con la que se habla, la cercanía con el otro interlocutor, o el contacto visual,envían mensajes intensos. Estos mensajes no se detienen cuando se deja de hablar, ya que incluso cuando estás en silencio, todavía estás comunicando de manera no verbal.
Es más, a menudo, lo que sale de nuestra boca y lo que comunicamos a través de nuestro lenguaje corporal son dos cosas totalmente diferentes. Cuando nos enfrentamos a estas señales mixtas, el oyente tiene que elegir si creer el mensaje verbal o el no verbal, y, en la mayoría de los casos, van a elegir el no verbal, porque es un lenguaje natural, inconsciente, que transmite nuestros verdaderos sentimientos e intenciones en cualquier momento dado.
Quiero compartir con ustedes una serie de ideas que son aplicables a un buen número de entornos y circunstancias.
1. Respetar el espacio personal
Cada persona tiene su propio círculo o territorio e “invadirlo” resulta frecuentemente en que nuestro interlocutor de un paso atrás o se muestre incómodo. Ese espacio personal será tanto mayor, cuanto menos conozcamos a la persona.
La recomendación es, por tanto: no te acerques demasiado. Como guía, 2 ó 3 metros, más o menos, es la distancia entre personas que apenas se conocen (la llamada “zona social“).
2. Cuidado con tocarse la cara
Hay bastantes gestos que delatan que lo que se está contando es falso. Obviamente, no siempre. Hay que observarlos en el contexto.
Aun así, atención a estos ejemplos: taparse la boca con la mano, tocarse la nariz, frotarse los ojos o rascarse el cuello pueden lanzar el mensaje de que no se está siendo honesto. Si quieres evitar que el interlocutor perciba una disonancia entre lo que dices y tu lenguaje corporal, cuidado con estos gestos, especialmente con tocarte la nariz.
Si acaso, tócate la barbilla, que eso denota interés y reflexión.
3. Cuidado con las posturas cerradas
Cruzar los brazos o las piernas durante una conversación suele significar que se adopta una actitud defensiva. Lo mismo ocurre cuando se sostiene un objeto “a modo de barrera” contra el pecho. Brazos y piernas cruzados también pueden lanzar el mensaje de que te importa muy poco lo que te están contando.
Pero, claro, no nos pongamos extremistas con esto, porque hay quien cruza las piernas por costumbre al sentarse o hace lo mismo con los brazos cuando tiene frío. Sólo tenlo en cuenta.
4. Mantener el contacto ocular adecuado
Las personas honestas suelen mirar a los ojos y, además, inspiran más confianza que aquellas que rehuyen la mirada. Eso está claro. Pero un contacto ocular prolongado o muy intenso puede transmitir agresividad o interés sexual. Luego, no es recomendable pasarse.
Si la situación no tiene nada que ver con la intimidad o la intimidación, desvía la mirada por instantes, no mires como si fueras a fundir hielo con los ojos y considera la franja entre los ojos y la boca de tu interlocutor.
5. Asentir
Cuando asientes con la cabeza, el interlocutor recibe el feedback de que estás comprendiendo lo que te dice y, además, te interesa y estás de acuerdo. Así que es un gesto muy útil, siempre que no abuses de él.
6. Sonreír
Si hay ocasión para ello, sonríe. Especialmente, la primera vez que te encuentras con esa persona.Eso sí, procura que la sonrisa sea sincera. Las sonrisas falsas son fáciles de detectar y no siempre causan buena impresión.
¿Solución? Acostúmbrate a sonreír a menudo. La sonrisa, además de ser un recurso comunicativo poderoso, mejora las relaciones sociales.
Todo esto es muy básico, pero nos conviene afianzarlo en nuestro repertorio de habilidades comunicativas. A fin de cuentas son sencillísimos hábitos con los que mejorarán nuestras interacciones, ¿no te parece?
La forma de escuchar, de mirar, de moverse y de reaccionar dice a la otra persona si te importa o no, si estás diciendo la verdad, y lo bien que estás escuchando. Cuando sus señales no verbales coinciden con las palabras que estás diciendo, aumenta la confianza, la claridad y simpatía, pero cuando no lo hacen, generan tensión, desconfianza y confusión. Para ser ser un mejor comunicador es importante ser más sensibles no sólo al lenguaje corporal y las señales no verbales de los demás, sino también con la propia manera de comunicarse a nivel no verbal.
La comunicación no verbal es un fluir rápido hacia atrás y hacia adelante que requiera de toda tu concentración y atención. Si estás pensando lo que vas a decir a continuación, te pones a soñar despierto o a pensar en otra cosa mientras el otro habla, es casi seguro que te perderás las señales no verbales y otras sutilezas en la conversación con el otro. Es necesario mantener la concentración en la experiencia momento a momento con el fin de entender plenamente lo que está pasando.
Para mejorar la comunicación no verbal hay que aprender a manejar el estrés
Aprender a manejar el estrés en momentos de tensión es una de las cosas más importantes que puedes hacer para mejorar tu comunicación no verbal. El estrés pone en peligro tu capacidad para comunicarte. Cuando está estresado, es más probable entender mal a otras personas, enviar señales no verbales confusas o desagradables y caer en patrones de comportamiento no deseables.
Por otra parte, las emociones son contagiosas, y si estás molesto es muy probable que desencadenaes en otros ese malestar, por lo que una mala situación todavía puede empeorar más.
Si te siente abrumado por el estrés, lo mejor es te tomes un “tiempo muerto”. Toma un momento para calmarte antes de seguir con la conversación. Una vez que hayas recuperado tu equilibrio emocional estarás mejor preparado para hacer frente a la situación de una manera positiva.
La conciencia emocional fortalece la comunicación no verbal
Con el fin de enviar las señales no verbales precisas, es necesario ser consciente de las propias emociones y cómo nos influyen. También hay que ser capaz de reconocer las emociones de los demás y los verdaderos sentimientos que hay detrás de las señales que están enviando los otros. Aquí es donde la conciencia emocional entra en juego.
La conciencia emocional le permite:
- Leer con precisión a otras personas, incluyendo las emociones que están sintiendo y los mensajes no verbales que están enviando.
- Crear confianza en las relaciones mediante el envío de señales no verbales que concuerdan con sus palabras.
- Responder de formas que muestran a los demás que se les entiende y se les atiende.
- Saber si la relación está cumpliendo con sus necesidades emocionales, lo que te da la opción de arreglar la relación o seguir adelante.
Una vez que hayas desarrollado tus habilidades para manejar el estrés y reconocer las emociones, podrás leer mejor las señales no verbales enviadas por otros. Para ello: - Presta atención a las inconsistencias. La comunicación no verbal debe reforzar lo que se está diciendo. - Mira las señales de comunicación no verbal en su conjunto. - Confía en tus instintos
Para el próximo artículo quiero compartir contigo algunos consejos del manejo de la comunicación verbal pero para cuando estés hablando en público. No te lo pierdas!!!
Seguimos en linea …. Saludos