Es verdad que estamos en una era digital y su tendencia es a largo plazo, pero tener tarjetas de presentación tradicionales continúa siendo muy útil; particularmente al hacer networking e intentar atraer nuevos clientes. Cuando te presentas de la manera correcta, estos elementos físicos (selecciona un buen diseño, material y calidad de impresión) pueden funcionar como una poderosa herramienta de branding y te permite que las personas te recuerden rápidamente.
Por eso, a continuación comparto unos consejos sobre las tarjetas de presentación que te ayudarán a mostrar profesionalismo y atención al detalle:
1. Destaca tu diseño: Apuesta por uno profesional. Tu tarjeta de presentación debe lucir consistente con el resto de tus materiales de marketing y ventas. Los diseños genéricos pueden hacer que te pierdas entre la masa; mejor elige uno que refleje tu marca personal y profesional. Contrata a un buen diseñador para obtener mejores resultados.
2. Debes ser primero: la legibilidad sobre la creatividad. Las fuentes decorativas, pesadas y muy estilizadas pueden dificultar la lectura. Las tipografías sencillas son las mejores. Mantén el tamaño de la fuente suficientemente grande para que los clientes potenciales no tengan que ponerse los lentes o forzar la vista para leer tu información de contacto.
3. Elige estratégicamente tu layout. El tamaño tradicional de las tarjetas de presentación es de 3.5 pulgadas por 2 pulgadas (8 cm x 5 cm). Las tarjetas con bordes circulares o poco comunes son más memorables, aunque más difíciles de guardar. Si imprimes información en la parte de atrás, asegúrate de que sea vital. Por ejemplo, si haces negocios en distintas partes del mundo podrías escribir tu información en español por un lado, y en inglés por el otro.
4. Evita los colores muy fuertes. Un color brillante puede hacer que tu tarjeta destaque, pero asegúrate que sobresalga por las razones correctas. Elige un color que no distraiga de tu logotipo o información de contacto. Para facilitar la lectura, imprime las letras en un color oscuro como negro, azul marino o un gris oscuro.
5. Incluye múltiples formas de contactarte. Mínimo, debes incluir tres tipos de información: nombre, teléfono y dirección de correo. Pero jamás dejes de colocar también el nombre de tu empresa, dirección y sitio Web. Mantenlo simple y profesional.
Adicional: Si el espacio te lo permite (estoy segura que si) te recomiendo colocar tu usuario de Skype, especialmente si tienes pensando tener clientes que no estén ubicados en tu misma ciudad o país.
6. Revisa dos veces la escritura. Las faltas de ortografía o errores de dedo pueden afectar la imagen de tu marca. Los clientes potenciales te juzgarán por la calidad de tu tarjeta de presentación. La atención al detalle es muy importante. Reimprime tus tarjetas en cuanto cambie tu información; evita escribir a mano la información actualizada para ahorrarte dinero. Tus tarjetas de presentación siempre deben ser actuales y presentables.
7. Nunca salgas sin ellas. Las tarjetas de presentación tienen como objetivo generar negocios. Guarda tus tarjetas en un porta-tarjetas para mantenerlas frescas y protegidas. Hazte un hábito tener varias de ellas en tu coche, escritorio, bolso y maletín. Nunca sabes cuándo un encuentro casual puede convertirse en una oportunidad de negocio. Cuando asistas a una reunión de negocios, dale a la recepcionista tu tarjeta para que pueda anunciar tu nombre correctamente.
8. No repartas tu tarjeta demasiado rápido en una conversación. En la mayoría de los casos, lo mejor es esperar a que alguien pida tu tarjeta antes de repartirla. Si ofreces tu tarjeta demasiado temprano en la conversación, podrías dar la impresión de estar desesperado o de presionar demasiado. Entrega tu tarjeta antes de terminar la conversación. Cuando recibas la tarjeta de alguien más, muestra interés y tómate un momento para leerla antes de guardarla.
9. Usa las tarjetas de presentación para recordar nombres. Si estás en una reunión y recién intercambiaste tarjetas de presentación con otras personas, pon las tarjetas frente a ti para que puedas recordar nombres y distinguir quién está hablando. Y así podrás dirigirte a ella o él con su nombre propio.
Una buena tarjeta de presentación debe ir acorde a la imagen de tu empresa; algo difícil considerando el tamaño pequeño que tienen es que, ¿cómo puedes llevar tu mensaje a través de un espacio de sólo 2x3 pulgadas?
No debes esperar contar la historia de tu negocio en una simple tarjeta, sino lo que debes buscar es presentar una imagen profesional que las personas recuerden. El color, textos y textura de tu tarjeta de negocios influyen mucho en su atractivo y habilidad de mostrar la imagen de tu empresa.
Por eso, lo más recomendable es que uses el sentido común al diseñar tus tarjetas de presentación. Si tu negocio se trata de crear juguetes y juegos para niños, deberías usar colores primarios y brillantes, así como una tipografía que asemeje a la escritura de un niño. Por el otro lado, si diriges una firma de consultoría financiera, lo que quieres es que tu tarjeta refleje confiabilidad y profesionalismo, por lo que quizás debas conservar una imagen más tradicional, como letras negras y fondos grises o blancos. Recuerdas el artículo del pasado lunes "Selecciona correctamente el color para tu marca" revísalo de nuevo que ahí están los significados de los colores.
Claramente, los diseñadores recomiendan que los emprendedores no diseñen sus propias tarjetas de presentación, sin embargo muchos dueños de negocios deben hacerlo. El mejor curso de acción: Observa a detalle las tarjetas de presentación que recibas y usa como guía las que más te gustan.
Aunque debes ser más creativo si tu negocio así lo amerita, en general debes seguir estos sencillos pasos al diseñar tu tarjeta:
- Usa tu logo como base. Conviértelo en el elemento más grande de la tarjeta.
- Mantenla simple. No incluyas mucha información en la tarjeta.
- Incluye lo esencial: nombre, cargo, empresa, dirección, teléfono y email.
- Asegúrate de que la tipografía sea legible.
- Trata de usar sólo dos colores (máximo 3).
Una vez que tengas contigo tus tarjetas de negocio ya impresas, aprovéchalas al máximo con estos tips:
1. Siempre entrega a la gente más de una tarjeta para que la puedan repartir a alguien más.
2. Incluye tu tarjeta en toda la correspondencia y boletines que envíes.
3. Lleva tarjetas siempre contigo en un sobre o portafolio donde se mantengan limpias y no se arruguen.
Las tarjetas de negocio no deben ser aburridas. Si tu sector te lo permite, sé creativo. Ya sabes que hacer y no con tus tarjetas de presentación, yo las uso de manera estratégica para que los clientes potenciales me tengan en mente y cuando necesiten de servicios como los que yo ofrezco me tenga en cuenta a primera mano. Tú ¿Cómo usas tus tarjetas de presentación?
Seguimos en línea... Saludos :)