La importancia de registrar la marca de tu negocio

Si tienes un coche, un piso… siempre lo registras para que quede constancia que es de tu propiedad. Entonces, ¿por qué no hacemos lo mismo cuando tenemos una empresa?

Muy probablemente la has inscrito en el Registro Mercantil, pero ese acto no te hace propietario del nombre de la empresa, sólo te autoriza a poder facturar con ella, diferenciándose dentro de su actividad empresarial, pero no sus productos o servicios.

Para informar ante un organismo público que eres el propietario, e impedir que otro la utilice, lo que tienes que hacer es registrarla como marca, ya que el derecho sobre la propiedad de tu marca empieza cuando la registras.

Consecuencias de no registrar la marca de nuestra empresa

La mejor forma de entender por qué debes registrar tu empresa como marca es saber qué consecuencias puede traer el no hacerlo:

  • Pueden aparecer competidores que utilicen nombres idénticos o similares a tu marca para identificar sus productos o servicios, provocando así una confusión en el consumidor, que incluso puede afectar a tu reputación si los de la competencia son de inferior calidad.
  • Otro empresario puede registrar tu marca e impedirte que sigas utilizándose. ¿Qué supondría para tu negocio? Seguro que pérdidas económicas y de reputación, ya que debes empezar desde cero, incluso modificando el rótulo del establecimiento, la papelería, los anuncios que se hagan,… Sí podrás seguir facturando con el mismo nombre, porque como ya te he comentado, nada tiene que ver el registro mercantil y el registro de marcas.

Y seguramente pienses que es algo que nunca pasa, pero no es así, es más común de lo que crees. Entre socios que terminan su relación profesional se da en muchas ocasiones, siempre está el socio avispado que como no se ha registrado la marca decide hacerlo y continuar él sólo con el negocio.

Hay mecanismos de defensa, pero sólo en el caso de que la otra persona haya actuado con mala fe. Y te tocaría a ti probar que ha actuado con mala fe, algo que no siempre es posible. Aparte, claro, que el proceso es lento (como siempre en la Justicia) y mucho más costo que si hubieses registrado la marca. Serían 144,58 € de tasas si haces la solicitud de manera presencial, o 122,89 € si se presenta online. Para una clase, sube un poco más para clase adicional en la que se registre.

Puedes comprobar aquí las tasas.

Beneficios de registrar nuestra empresa como marca

Una vez que ya conoces los sustos que te puede dar el hecho de no tener registrada la marca de tu negocio, te voy a dar aún más razones para que la registres, porque si tiene consecuencias el hecho de no registrarla, también obtienen beneficios si lo haces:

  • Acorde con lo comentado anteriormente, podrás hacer uso exclusivo del nombre, y por tanto, impedir que terceros puedan comercializar productos idénticos o similares con esa misma marca o utilizando una marca tan similar que pueda crear confusión.
  • Estás convirtiendo el negocio en un valor intangible, ya que la revaloriza. Esto se debe a que los consumidores valoran las marcas, su reputación, su imagen y el conjunto de cualidades que asocian a la marca, y están dispuestos a pagar más por un producto de marca que reconocen.
  • Podrás franquiciar, licenciar o vender la empresa (conectado con el punto anterior), lo que supondrá una fuente adicional de ingresos.
  • Le estarás dando mayor credibilidad a tu empresa, al mostrar al público una imagen más profesional.
  • Aunque no tengas el dominio de tu negocio registrado, queda protegido una vez que tengas tu marca. Si la tercera persona lo registró con anterioridad, habría que probar que actuó con mala fe porque tu negocio ya tenía notoriedad para que tenga que traspasar su propiedad.
  • Puedes conseguir la propiedad de usuarios en redes sociales por infringir una marca comercial (habría que estudiar cada caso).

¿Qué debes tener en cuenta antes de registrar la marca de tu negocio?

Como creo que ya te he convencido para registrar la marca de tu negocio, te voy a indicar los pasos que debes ir dando, para que sea menos probable que te rechacen el registro:

1.- Comprobar que es registrable

Antes de ponerte a hacer investigaciones de marcas registradas, lo mejor es comprobar si la OEPM va a dejar que registres el nombre elegido, y no te lo va a denegar automáticamente. Para ello asegúrate que:

  • No se trata de nombre genérico o específico. Ejemplo: Silla
  • No se trata de un término descriptivo. Ejemplo: Dulce, Innovador, Centro de yoga.
  • No es una marca que puede conducir a error a los consumidores respecto a la naturaleza, calidad u origen geográfico del producto.
  • No es contraria al orden público o la moral. Ejemplo: palabras malsonantes u ofensivas.
  • No incluyan signos que reproduzcan o imiten los escudos, banderas y emblemas municipales provinciales, de las Comunidades Autónomas, del Estado español y de otros Estados a menos que envíe la debida autorización.

2.- Comprobar si ya está registrada la marca

Pero puede ser que un tercero haya tenía la misma idea respecto al nombre del negocio, y ya lo haya registrado, así que llega el momento de comprobarlo. Para ello nos dirigimos al localizador de marcas que nos facilita la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Localizador de marcas

Y el rectángulo que he marcado en rojo ponemos el nombre de nuestro negocio, dejando en Denominación: Contenga, y en Modalidad: Todas

Si no aparece ninguna, ¡genial!, pasarías a la siguiente fase (el registro de la marca). Pero si te aparecen resultados, aún hay esperanza. Comprueba en la clase o clases en la que está registrada, porque puede ser que no corresponda a la misma actividad que tu negocio.

Cada clase engloba productos o servicios del mismo tipo. Consultando la Clasificación de Niza, tendrás que decidir cuál o cuáles se ajustan mejor a tus productos y servicios, y ver si el nombre de tu negocio ya está registrado en esa clase.

Si no hay ninguna, perfecto, ya puedes registrar tu marca. En el caso que sí exista una en la misma categoría, habrá que hacer un estudio más detallado para encontrar alguna fórmula que permita el registro de la marca incluyendo algún elemento, para evitar la posible confusión con la marca ya registrada.

En estos casos, el titular de la otra marca recibirá un aviso sobre tu intento de registro y puede oponerse a ello.

Si te encuentras en esta situación, siempre es recomendable que te pongas en manos de un profesional aunque incremente el coste del registro.

3.- Proceder a su registro

Una vez hechas todas las comprobaciones, vas a proceder a registrar la marca. Para ello tendrás que rellenar el formulario que encontrarás en la web de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Sólo tendrás que ir rellenado los campos que te vas apareciendo en el documento pdf que te habrás tenido que descargar.

Formulario 2

Si tienes un logotipo, recuerda incluirlo para que quede también protegido como marca, prestando especial atención a las instrucciones respecto al tamaño y resolución de la imagen.

Si te surgen dudas, haz clic en el signo de interrogación con fondo amarillo Formulario 3 para acceder a la información detallada.

Cuando la tengas cumplimentada, guárdala en tu ordenador, y accede de nuevo en la web de la OEPM, en esta ocasión en la sección de envío. Necesitas tener el certificado electrónico para su presentación online.

Y adjunta el formulario que has rellenado y guardado previamente.

Formulario 4

Automáticamente la web te redireccionará para que pagues las tasas.

Tras el pago, recibirás el resto de notificaciones por correo electrónico. Solo queda sentarte tranquilamente a esperar y cruzar los dedos para que todo el proceso se desarrolle con normalidad.

Si no hay oposición, el registro definitivo de la marca puede tardar entre 7 y 14 meses, así que paciencia.

Una vez concedida, la protección dura 10 años desde la fecha de solicitud, y pasado este tiempo tendrás que renovarla (pagando tasas de nuevo). Inicia el proceso de renovación al menos 6 meses antes de que termine, no lo dejes para el último momento.

Como habrás visto el proceso tampoco es que sea complicado ni costoso, pero como ya te comenté al inicio de este post, la protección que le da a tu negocio es muy importante. No olvides este punto en tu plan de empresa. No es un gasto, es una inversión.

Y como no quiero que gastes de más, no puedo terminar esta entrada sin advertirte que es posible que pasados unos meses desde tu solicitud de registro de marca, y antes de la concesión definitiva del registro, recibas una carta supuestamente de la Oficina Española de Patentes y Marcas solicitando el pago de unas tasas extras, para su concesión definitiva. NO LAS PAGUES. Es un fraude, y así lo advierte la propia OEPM.

Puedes comprobar un ejemplo de esta carta para que no te pille desprevenido/a.

Una vez que tengas la marca de tu negocio registrada, no olvides que debes usarla, ya que si no lo haces en los 5 años siguientes, o si la utilizas de manera interrumpida por menos de 5 años, un tercero puede solicitar ante los Tribunales la caducidad de la misma.

¿Te habías planteado registrar tu marca? ¿La tienes ya registrada?

Me encantaría leer tus comentarios y/o dudas 😉


El 2016 me trajo muchas cosas buenas y fabulosas, las segundas especialmente me refiero a todos los nuevos amigos que hice, que además de convertirse en personas muy queridas para mi, sus servicios y profesionalismo también me han favorecido, como es el caso de MI INVITADA DE HONOR DE LA SEMANA de hoy.

Hasta que la conocí nunca, lee bien NUNCA había registrado ninguna de mis marcas y mucho menos las imágen de cada marca. ERROR FATAL especialmente porque yo me dedico a realizar los procesos de branding de mis clientes y es lo primero que les recomiendo hacer.

mayte

Cuando conocí a MAYTE VELASCO – LEGALIDAD ONLINE y conocí su especialidad no dudé ni por un segundo poner en sus manos mis más grandes tesoros como lo son mis marcas, ella de una forma muy diligente logró en un máximo de 3 meses (y eso porque se nos atravesó verano) lo que yo había pospuesto por más de 6 años. Tuve la suerte de conocerla y que no tuve ningún problema que solucionar por mi descuido.

Gracias Mayte por ilustrarnos con este completo y útil artículo que sin duda, a muchos que lo lean, si están en la misma situación les recomiendo que no duden en contactarla.

Muchos (me incluyo) postergamos este proceso pensando que es muy costoso y les puedo decir que estaba equivocada, se pierde si viene alguien nos copia la marca, la imagen y la registra como suya y habremos perdido todo sin derecho a pataleo.

Un saludo  fuerte  y gracias por visitar mi casa,

APROBADO

By | 2017-02-21T06:06:51+00:00 27 enero , 2017|Estrategia Empresarial, Marketing, Mi invitado de honor de la Semana|

One Comment

  1. Raquel Zurita Buendía 13 febrero, 2017 at 12:00 pm

    Enhorabuena Mayte por tu post, me ha ayudado a comprender mejor la importancia de registrar nuestra marca. A priori tenemos la idea concebida de tener como propiedad: un coche, casa, un perro, etc., pero sin embargo esa idea no la materializamos para nuestra marca. Me ha llamado la atención las consecuencias de no registrar nuestra marca, ya que los daños son gravísimos. El principal sin duda, el poder aparecer competidores con nombres idénticos a nuestra marca y copiarnos. Por ello debemos registrarnos y seguir los pasos recomendados en este post: nuestra marca sea registrable, comprobar si está registrada, proceder a su registro, etc.
    Sin más agradecerle por la redacción de este post.
    Un saludo,
    Raquel

Comments are closed.