Cómo alcanzar tus metas

Nadie más puede tomar decisiones en la vida por ti, pues estas son personales. Por ello, es importante escoger con plena conciencia los caminos por los cuales habremos de transitar, lo cual implica poder ver claramente hacia dónde conducimos nuestros pasos.

Algunas metas serán a corto plazo, para aprender a convertirlas en realidad puedes leer más información aquí. Otras metas serán a largo plazo, especialmente aquellas que involucren tus sueños más anhelados.

Establecer una meta es importante para poder visualizar el sitio y el momento que queremos vivir a futuro. Una meta implica un plan que aún no está culminado, sino que se requiere del esfuerzo para poder hacerlo real.

Diseñar una meta, puede ayudarnos a sentirnos nuevamente enérgicos, con nuevas ilusiones y llenos de esperanza. Pues, para conquistar nuestros propósitos requeriremos de motivación, compromiso con nosotros mismos principalmente para estar en disposición de superar los obstáculos que se puedan presentar.

También es importante adaptarse a las circunstancias, pues en este camino hacia lo incierto nuestro entorno experimentará muchos cambios y debemos tener la capacidad para poder adecuarse a las situaciones no previstas y poder responder de manera inteligente.

Entre la lista de ingredientes necesarios para alcanzar nuestras metas, por supuesto que no puede faltar la planificación, ya que es imposible hacer muchas cosas a la vez, y para ello debemos implementar una agenda ordenada en nuestra vida, priorizando lo más esencial.

El auto-control, especialmente a nivel emocional es también un factor necesario, precisamente para afrontar de la mejor manera esas circunstancias que cambiarán en el viaje hacia lo desconocido que hemos diseñado.

El hecho de que haya incertidumbre a futuro, o que no podamos ver totalmente lo que pueda presentarse, no quiere decir que la organización y la planificación queden excluidas. Por ello es importante realizarnos inicialmente una serie de preguntas.

Preguntas esenciales

Para alcanzar el éxito es importante preguntarnos qué es lo que realmente deseamos, pues debemos distinguir entre las necesidades propias, las impuestas por la sociedad, y lo que nos haría felices a futuro.

La mayor parte del tiempo podemos afirmar aquello que no deseamos, pero no logramos identificar claramente qué sí deseamos.

Para empezar a descubrirlo también podemos preguntarnos para qué deseamos eso que nos planteamos, cómo cambiará nuestra vida y cómo afectará nuestro entorno. Es necesario plasmar nuestras respuestas por escrito para luego observarlas.

Sin embargo, al momento de escribir también es necesario que seamos realistas, puesto que un exceso de fantasía no resultará beneficioso a futuro, especialmente cuando se presenten dificultades.

De igual forma, es indispensable que tengamos confianza en nuestras capacidades y lo que somos capaces de lograr. Para reforzar la confianza en nosotros mismos podemos hacer una lista de éxitos de nuestro pasado, de las metas que ya hemos logrado y constatar que somos capaces de alcanzar nuestros propósitos.

En este punto es imprescindible si eso que te planteas vale todo el esfuerzo que requerirá que inviertas en ello. Por este motivo es importante sentir pasión y verdadera motivación por eso que estamos buscando.

estrategias y objetivos

Ahora sí, empieza a escribir tus planteamientos:

  • Escribe tu meta de forma realista:

    aquello que realmente es posible en este espacio-tiempo, dejando de lado aspectos fantasiosos, siendo responsable por las consecuencias que nuestro deseo pueda acarrear, sin victimizarnos, sino asumiendo todo lo que implica.

  • Tener coraje:

    lo cual no quiere decir que no podremos sentir miedo en alguna ocasión, sino que debemos tener el valor suficiente para continuar, aún pese a los errores. Mirar las equivocaciones de frente y aprender de ellas, para ser mejores.

  • Especifica los pasos:

    es decir, aunque pueden presentarse condiciones no favorables, al escribir nuestra meta es importante tratar de figurarse qué podríamos requerir para lograrla. Esto nos ayudará a ver todo de manera más clara.

  • Estudia tu meta:

    nuevamente debes hacerte preguntas esenciales, tales como si tales metas dependen de ti o de terceras personas, o si la manera en la cual la has redactado suena como una meta realizable.

  • Léela todos los días:

    esto te ayudará a aproximarse cada día a eso que deseas. Lee tu meta en voz alta, al momento de despertar, así como cuando vayas a la Al empezar un nuevo día, pregúntate si las actividades que desarrollarás contribuyen en el alcance de tus metas, o si más bien le impiden realizarse.

  • Establece períodos:

    que contemplen fechas exactas, o lo más precisas que puedas. Pues, cuando no establecemos límites vamos posponiendo los asuntos hasta que estos quedan en el olvido. Esto también la alejará de la fantasía.

  • Trata de imaginar qué dificultades podrías afrontar:

    aunque esto no puedes predecirlo con exactitud, es importante tratar de imaginar qué cosas podrían suscitarse, que no actúen a nuestro favor, para estar preparados, y evitar la ansiedad al momento de enfrentar algo desconocido. Sin embargo, si llega a ocurrir una situación no prevista, es importante considerar lo que anteriormente señalamos, el autocontrol, ya que así podremos permanecer en calma y accionar de forma razonable.

  • Traza un plan de acción:

    que incluya todo lo que necesitarás, tanto materiales como las habilidades de tu parte. Este plan puede irse modificando periódicamente, pues, también mencionamos lo importante que es poder adaptarnos a las circunstancias.

  • Visualiza tu propio éxito:

    nada te impulsará y te mantendrá con mayor motivación que poder verte en un futuro con la meta conquistada. Trata de sentir la satisfacción de haberlo conseguido.

  • Comparte tus sentimientos:

    especialmente una persona de tu confianza, alguien con quien puedas compartir tu meta, incluso si en algún momento te llegas a sentir mal, o con poco ánimo. La persona debe ser alguien especial, muy allegada a ti, que pueda entenderte sin juzgarte severamente, sino darte apoyo.

  • Emprende tus acciones:

    inclusive si la meta es a largo plazo, cada día puedes ejecutar una pequeña acción que te acerque más a eso que deseas. Una de ellas, es visualizarte en el momento del éxito.

Ahora que tienes algunas ideas para alcanzar tus metas, empieza a trabajar por ellas y recuerda que tu futuro será aquello que construyas con tu presente.

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By | 2017-06-24T11:08:17+00:00 26 junio , 2017|Estrategia Empresarial|