«El principal enemigo de la creatividad es el buen gusto».

Pablo Picasso

El pasado 6 de Noviembre tuve el privilegio de tener como invitada a mi amiga y gran Coach Laudy Sarli ¿Te acuerdas?, ella te trajo un maravilloso relato del Cuento 11: de las acciones inspiradas de su Ebook “Antología de la Majestuosidad”, y para ese día te anuncié que estaba a punto de salir del horno. Pues se llegó el gran día, ya lo puedes adquirir. Sigue leyendo lo que Laudy te trae especialmente para ti hoy.


Cuento 23: de la creatividad

¿Alguna vez has dudado de tu capacidad creativa? Si eres como la mayoría de los ciudadanos de este lugar llamado mundo, seguramente sí. De pequeños nos persiguen por la casa y el colegio diciéndonos: «¡Deja eso!», «¡no toques!», «¡no inventes!», «¡se te ocurren unas cosas…!», «¡otra vez tú!», «¡eso no se usa así!», “¡píntalo otra vez, que el cielo no es verde!» y pare usted de contar. Frases que, si nos las tomamos en serio, pueden hacer mella en nuestra pequeña cabecita creadora y dejarnos con la idea de que es mejor no inventar, instalando en nosotros una creencia limitante que puede acompañarnos por muchos años, y más si la realidad nos demuestra que crear no está permitido o valorado, en especial cuando recibimos retroalimentación censuradora sobre nuestras creaciones.

            alek

La palabra creatividad es, según la Real Academia Española (RAE), «1. f. Facultad de crear. 2. f. Capacidad de creación». Obviamente, todos tenemos la capacidad de crear; esa aplicación viene instalada en nuestro chip desde el nacimiento. Pero entonces, ¿qué nos impide crear más? Entre otras cosas, el miedo al ridículo y a estar equivocados. Al crear, nos exponemos a que quienes valoren nuestras obras lo hagan de manera negativa. En ese caso, si tenemos un marco de referencia externo donde lo que dicen los demás tiene más peso para nosotros que lo que nosotros mismos pensamos, entonces nuestra satisfacción por lo que hagamos estará sujeta siempre a la opinión de otros, que puede ser bastante variada.

Yo soy de las que tienen el marco de referencia interno: lo que yo pienso acerca de lo que hago es más importante para mí que lo que piensen los demás. A ver, antes de que empiecen a emitir juicios por mis últimas palabras, me malinterpreten o piensen que soy una engreída: no lo soy, ¡para nada! Ya he tenido fieras peleas con el perfeccionismo y, por fortuna o desafortunadamente, nunca gano.

Lo que sí tengo claro es que mi obra ―cualquiera que se me ocurra traer al mundo― será juzgada como positiva o negativa por mis fans o detractores, según sea el caso. Eso es inevitable, no le puedo gustar a todo el mundo. Pero no pienso permitir que esa condición vaya en detrimento de mi capacidad creativa, y mucho menos cuando disfruto tanto lo que hago. Shakespeare, Picasso o Viscott (alguno de los tres o ninguno, pues las redes se lo atribuyen a cualquiera de ellos indistintamente y no hay evidencia de que ninguno de los dos primeros lo haya dicho) dijo: «El significado de la vida es encontrar tu don, el propósito de la vida es compartirlo». Y si ese es el caso, ¿no estaríamos viviendo una vida incompleta si tenemos un don que no compartimos por miedo a lo que piensen o digan los demás?

El caso de la abuela Leonor trae a colación una analogía excelente y un ejemplo perfecto de esto que les cuento. Leonor era la abuela de una de mis grandes amigas. Siempre recibía regalos maravillosos, pero los veía y los guardaba todos en un baúl. Pasaban los años y todos se preguntaban cuántos tesoros podía haber en el baúl de la abuela o se hacían interrogantes más específicas, como dónde quedaría el juego de cubiertos bañado en oro que recibió el año pasado o la tetera de porcelana china. Las incógnitas se despejaron a los pocos días de que la abuela Leonor dejara de respirar, cuando abrieron el cofre y vieron todas las cosas que la ancianita tan celosamente guardaba. Era una fortuna en artículos nuevos que nunca se usaron y que nadie sabe aún para qué ocasión los estaba guardando la abuela. Todos guardados sin darles el uso para el que fueron creados. ¿Será que a veces hacemos eso mismo con nuestros tesoros internos?

VintageTe pregunto, ¿qué dones te vas a llevar, al partir, sin haberlos compartido? ¿De qué se está perdiendo el mundo porque tienes miedo al ridículo o a no hacer todo perfecto? ¿Qué estarías creando si no tuvieras miedo? ¿Qué otras barreras mentales te impiden crear? Haz el ejercicio y responde estas interrogantes.

El mundo necesita cosas nuevas, creativas, majestuosas como las que tú puedes traer. ¡Sí: tú! Créelo, alimenta tu curiosidad otra vez, sé como ese niño que exclama ¡wow! cuando se cierra la puerta del ascensor y comienza a subir. Asómbrate más, oye opiniones diferentes, lee mucho, mira videos que aporten algo a tu pasión, haz que ideas diferentes tengan sexo ―como dice Matt Ridley en su TED Talk―; para eso tus experiencias vividas te proveen de una base y lo que te da el mundo que te rodea te provee de lo demás. Usa técnicas para potenciar tu creatividad. La de Disney es muy sencilla de aplicar y da excelentes resultados, búscala en la web y consigue otros recursos que favorezcan tu capacidad creadora. ¡Vamos! ¡A crear, que luego es tarde!

En la creatividad, como en todo, los límites son autoimpuestos. Libérate de ellos y de las creencias limitantes que vienes cargando desde hace tantos años y que en su mayoría son manejadas por tu subconsciente. No eres tan libre como crees si tus miedos te tienen preso.

Como optimista inquebrantable que soy, la mayoría de las veces me enfoco en que las cosas pueden salir bien, y te invito a que tú también lo hagas. Hazte preguntas, busca las respuestas dentro de ti y mantente atento a las señales. ¿Te atreves a confiar en tu intuición y a explotar tu capacidad creativa? Yo lo hice y publiqué mi primer libro, Antología de la majestuosidad, que está a la venta desde el 22 de noviembre y que te invito a conseguir en este enlace.

Las respuestas siempre están allí, esperando por una pregunta sencilla o complicada, y las manifestaciones de inspiración y creatividad son muchas veces respuestas de nuestra alma a las preguntas de nuestra vida. Adam Elenbass dijo: «La mente es bella por su paradoja, se usa a sí misma para entenderse a sí misma» y yo creo que muchas veces no lo logra, por eso en ocasiones lo mejor es fluir con la vida y abrazar la majestuosidad de nuestra creatividad sin preocuparnos por entender. No lo pienses tanto y crea eso que tu alma quiere y que tu mente magníficamente puede ejecutar.

Cuentos como este son lo que puedes encontrar en mi libro, con preguntas para reflexionar sobre tu propia vida y que te hagan cuestionarte si hay cosas que podrías hacer de forma diferente y cómo.

Te invito a leer mi libro Antología de la majestuosidad. Allí encontrarás herramientas valiosas para trabajar en alcanzar tu máximo potencial. Además, lo que más quiero es que reconozcas tu majestuosidad sin miedo y le entregues al mundo, con acciones concretas, toda la luz que puedas traer. Estamos aquí para compartir y para apoyar a otros con lo que nuestra imaginación puede concebir y que solo nosotros podemos materializar.

                Picasso

Ya para finalizar, responderé a la pregunta de por qué este es el cuento 23 y no el cuento 12: pues porque después del Cuento 11 me emocioné tanto que empecé a escribir otro libro donde estarán los cuentos del 12 al 22, este ya en estado de consciencia, bien pensado y en espera de la que inspiración me ataque de nuevo y no me deje comer, dormir, ni despegarme del computador.

Si quieres leer los primeros diez cuentos, te invito a descargar el libro Antología de la majestuosidad.

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Laudy Sarli (no sólo porque sea mi amiga, que lo es y mucho) es el ser humano más maravilloso que podrás conocer, te invito que la sigas, la busques; ella siempre estará ahí para ti. Tiene un don de dar, de amar, de entrega, de compromiso que va más allá de lo normal. ¿Qué si la admiro? si y mucho; pero es mas que admiración; es que su personalidad, su carisma, la dulzura de su voz, su empatía es tan mágica, que me entenderás a la perfección. Y estar cerca de ella, es algo MAJESTUOSO.

Es para mi un verdadero honor que Laudy me haya permitido poder tenerla aquí en mi casa más amada, que es mi blog; y poder brindarte a ti mi amigo y fiel lector éste maravilloso libro. Yo ya lo tengo, tiene un precio de lanzamiento de tan sólo $2.99 USD. Leer cada palabra y cada cuento, te hará recorrer mágicamente por todos los recuerdos de pasajes que seguro ya tenías hasta olvidado en tu subconsciente. Es realmente fabuloso, permítete a vivir una experiencia única.

Laudy te deseo todo el éxito del mundo no sólo con tu Ebook, que se que es un sueño hecho realidad; sino en todo lo que sigas aprendiendo de aquí en adelante. Eres magnifica y gracias por brindarme el honor de ser parte de éste gran logro. Te adoro amiga, y desde ésta hermosa isla “Tu Nana” de siempre te envía una barco de besos y apurruños.                   

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