¿Estás preparado para emprender?

Si estás pensando en poner en marcha un nuevo proyecto, quizá sea bueno reflexionar sobre una serie de factores que te ayudarán a clarificar tus ideas. Y no solo eso, te ayudarán también a realizar una “autoevaluación” previa que te permita saber qué puntos debes mejorar antes de ponerse en marcha.

1. Idea de negocio

¿Tienes definida claramente tu idea de proyecto para lanzar tu startup? Aquí te indico algunas recomendaciones y reflexiones

  • Tu idea debe expresarse en una frase de un máximo de 10 palabras
  • La idea es sólo el principio. Cuéntaselo a todo el mundo y supera el temor del emprendedor principiante que se resume en “No se la cuento a nadie porque pueden copiarse”. Piensa que una vez que lances tu proyecto te pueden copiar al dia siguiente y que si no se lo cuentas a un gran número de personas te vas a perder un valioso feedback que te impedirá mejorar tu planteamiento inicial
  • La idea en sí misma no vale nada. Lo que cuenta es la ejecución, cómo vas a transformar tu idea en una startup de éxito

2. Apoyos iniciales

Este punto se suele pasar por alto y es fundamental. No sólo hablamos de los apoyos financieros, sino de qué personas expertas en el sector al que te vas a dirigir pueden ayudarte. Los contactos pueden apoyar qué llegues rápidamente a tu mercado inicial, y también te apoyarán emocionalmente cuando lleguen los momentos bajos. Cuando hablo de los apoyos iniciales, no me refiero a los socios de que te acompañarán en el proyecto, ni a tus amigos, que siempre estarán ahí.

En este punto hablo concretamente de apoyos concretos para tu proyecto, que siempre vas a necesitar, y cuántos más tengas y de mayor calidad mejor. Deberías buscar apoyos de expertos en el sector al que te vas a dirigir, de otros emprendedores que hayan puesto ya en marcha proyectos y de personas que te asesoren en temas técnicos y comerciales. Es bueno planificar este punto antes de lanzarte, y no fiarte de que “más adelante” irás contactando con expertos. Estos apoyos iniciales te harán replantearte cosas o cambiar estrategias que antes de poner en marcha se pueden corregir sin coste, pero que más adelante siempre te producirán retrasos o incremento de costes en tu proyecto.

3. Mercado objetivo

¿Has definido claramente el mercado al que te vas a dirigir? ¿O piensas que tu idea vale para “todo el mundo”? Segmentar un mercado es una de las tareas iniciales más difíciles a las que se enfrenta el emprendedor. Además tienes que iniciar lo que Steve Blank llama el “Descubrimiento del cliente”, que no es otra cosa que salir a la calle y hablar con los primeros clientes potenciales para comprobar que tu idea soluciona realmente alguno de sus problemas.

Esta tarea de salir de la oficina y hablar con los clientes no se puede delegar en nadie, ni en un equipo comercial. El conocimiento de tus clientes y de qué tareas resuelve tu idea y cómo realmente mejora su vida, es uno de los aspectos más importantes y que a menudo más se descuidan en las primeras fases de un proyecto emprendedor.

4. Equipo de la start up

No es imprescindible que tu start up conste de un equipo, pero todos los análisis realizados hasta ahora indican que tus probabilidades de éxito son mayores si tu start up está formada por un equipo de entre 2 y 4 personas, y con perfiles complementarios a ser posible. Este punto es muy importante puesto que es muy difícil que una única persona o varias con la misma formación puedan contemplar todos los aspectos que implican el desarrollo de un proyecto (técnica, económica, marketing, social, etc.) También es importante que todos los miembros del equipo fundador tengan dedicación 100% al proyecto, puesto que el esfuerzo y la dedicación que van a tener que desplegar en determinadas fases del proyecto no es compatible con otros trabajos ni con jornadas “parciales”.

5. Financiación

Antes de empezar tienes que tener claro que cualquier proyecto necesita financiación. Es ilusorio pensar que un proyecto puede financiarse con los ingresos de sus primeros clientes. Lo más lógico es empezar por las 3F (Friends, Family and Fools) y hacer un estudio realista previo (plan de negocio) para estimar las inversiones que se necesitarán durante los primeros seis meses (más allá de ese plazo no es realista que una start up haga previsiones) y las fuentes de financiación de esas inversiones.

               stickman startup

En este caso, además del capital de las 3F, la financiación ajena más factible es un crédito ICO en una entidad financiera de primer nivel. Para fases posteriores se puede solicitar crédito a ENISA, que depende del Ministerio de Industria y ya es factible contactar con inversores privados (business angel, Capital Venture, etc.)

6. Orientación a la acción

Cásate con la proactividad. Absolutamente todas las ideas de las cosas que disfrutamos a diario han salido de la acción de una persona que tuvo una idea y decidió convertirla en algo. La idea y su planificación son importantes, pero ambas forman parte de la fase cero. Mientras ideas, piensas y planificas todavía no tienes nada. El 99,99% de las ideas no pasan de eso. El tesoro está en la minúscula fracción de todas ellas que acaba convirtiéndose en algo. El mundo lo mueven las escasas personas que están dispuestas a hacer algo con sus ideas. La magia está en la acción.

ir por el éxito / go for success

ir por el éxito / go for success

¿Adivinas cuál es el mayor enemigo de la acción? La perfección. Es ella la que nos hace alargar la fase cero. Pero esto es un error, porque no se puede perfeccionar algo que no existe. Así que atraviesa cuanto antes la fase cero, y realiza la primera acción.

Las acciones tienen la fuerza. Por un lado, tienen el poder de eliminar el miedo. Por otro tienen el poder de confirmar o desmentir las palabras. La acción da vida al aprendizaje y es la que conduce a la comprensión y a la asimilación de información. La acción tiene la capacidad de transformar tu manera de pensar de asimilar y de interactuar. La acción te tranquiliza porque elimina tus miedos, te acerca a tu objetivo y te da optimismo, porque convierte tus sueños de la fase cero en resultados reales durante la fase uno. El aumento de resultados aumenta la motivación y te hace entrar en un círculo virtuoso.

7. Tolerancia al fracaso

No hay que tener miedo a la acción por miedo al fracaso. Muchos contemplan los fracasos como el enemigo del éxito. Pero si lo pensamos bien, los fracasos son indispensables para aprender y llegar al éxito. Existe una correlación entre riesgo y fracaso, es decir, que los que más fracasan son los que han tomado más riesgos. Pero también la hay entre riesgo y triunfo. Los que más arriesgan, son los que tienen mayores probabilidades de triunfar.

Del objetivo de un emprendedor siempre le separan un número de errores, y con cada error que cometes y del que aprendes te acercas un paso más a tu objetivo. Es más indicativo de progreso cometer algún error que no comete ninguno.

8. Visión transformadora

Tu proyecto debe tener una función para transformar una parte de la sociedad en la que vives. Debe estar hecho para facilitar la vida de las personas y darles una calidad mejor de la que ya tienen en algún aspecto concreto. Facebook logró que las personas se unieran a través de la tecnología. Amazon logró que te trajesen los libros a casa, y después el resto de productos. ¿Qué vas a lograr tú? Primero tienes que visualizarlo para poder construirlo. Imagina cómo sería el mundo cuando las personas utilicen tu producto, tu servicio, tu app o tu web. Y si te gusta lo que ves, empieza a construirlo.

9. Perseverancia

El compromiso más importante que debes adquirir antes de empezar tu proyecto emprendedor es que, pase lo que pase, no desistiré. Y una vez has asumido ese compromiso, debes tomar la decisión de ir a por él y saltar, con absoluta convicción.

Casarte con tu objetivo es hacer de ese compromiso un fortín que no sea derribado ante los múltiples enemigos que intentaron asaltarlo: pereza, malas noticias, comentarios negativos de personas próximas o lejanas, etc. Sólo mantendrás la perseverancia si la alimentas a diario y visualizas tus progresos de forma permanente.

10. El momento es ahora

Cómo último punto, si después de leer este post no tienes ganas de levantarte de la silla y empezar a hacer poner en marcha tu proyecto, es que no estás preparado para emprender. No hay que dar vueltas a cuál será el mejor momento para salir al mercado. Hasta que no salgas a la calle y empieces el “descubrimiento” de tus primeros clientes, realmente no habrás empezado. Ellos te guiarán en el camino hacia la mejora de tu producto y la aventura había comenzado. Mañana es tarde. El momento es ahora.

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Espero que este post te sirva para comenzar tu proyecto emprendedor o para darle un nuevo impulso. Y estaré encantado de que me contéis tu experiencia como emprendedor y de ayudarte en lo que necesitéis.

ESTEBAN RODRIGUEZ ARRANZ

Palabra de Nana

Esteban Rodriguez

Hoy en día el mundo de los negocios y emprendimiento es muy dinámico, y son millones de proyectos que salen al mercado día a día. Pero me gustaría preguntarte ¿Se debe lanzarse al mercado por lanzarse? o ¿Debemos diferenciar del resto?.

Si no logramos diferenciarnos en el mundo del emprendimiento, tarde o temprano nos arriesgamos a morir y quedarnos en el intento. Y para evitar que esto te pase a ti y a mí quise traerte hoy un invitado muy especial que es un profesional que se ha especializado en asesorar a grandes empresas a que logren sus objetivos como empresas y marcas exitosas.

Por esta razón y muchos otros aspectos que debemos tener en cuenta al crear un nuevo proyecto quien mejor que un profesional y gran amigo que admiro mucho que se especializa en la creación de Start-Up, MI INVITADO DE HONOR DE LA SEMANA.

Si sigues este blog y ya me conoces un poco, sabes lo insistente que soy con tener claro la importancia que debemos tener que antes de dar cualquier paso, asegurarnos que seamos únicos, que analicemos los mercados donde vamos a operar y la competencia y sin duda alguna no dejar de realizar la planificación estratégica y diseñar nuestros planes de negocios. No queremos ser uno más del montón ¿verdad que no?, pues estoy segura que tu no.

El tema del emprendimiento es realmente fascinante y  nadie mejor que Esteban para habernos conversado hoy y dejarnos claros las “10 preguntas que debes hacerte para saber si estás preparado para emprender”.

APROBADO